Un trabajador deja la empresa. Semanas después empieza a aparecer en cuentas de clientes que antes eran tuyas. Sus reuniones tienen lugar en instalaciones que visitaba cuando era tu empleado. Si eso ocurre, probablemente estás ante un caso de competencia desleal de un exempleado. Y antes de ir al juzgado, necesitas pruebas concretas: un detective privado puede conseguirlas.

Qué puede acreditar un detective privado en un caso de competencia desleal

Los detectives privados actúan bajo el marco de la Ley 5/2014 de Seguridad Privada. Dentro de ese marco, pueden documentar comportamientos observables en espacios de acceso público o desde lugares donde tienen derecho a estar. Eso incluye varias actuaciones relevantes para este tipo de investigación.

Seguimientos y documentación de visitas a clientes propios

Si el exempleado visita físicamente a empresas o contactos que figuran en tu cartera de clientes, el detective puede documentar esas visitas: fecha, hora, lugar, personas identificadas. Esa documentación, integrada en el informe de investigación, describe los hechos con soporte fotográfico o de vídeo sin recurrir a grabaciones en espacios privados ni a escuchas.

Lo que el detective registra son hechos: que el sujeto investigado se desplazó a la sede del cliente en cuestión, que permaneció en el interior un tiempo determinado, que salió acompañado de la persona que dirige esa empresa. El juzgado valora esos hechos en el contexto del resto de la prueba.

Captación de contactos en redes profesionales

La actividad en LinkedIn u otras plataformas profesionales es pública por defecto. Un detective puede documentar conexiones nuevas que el investigado establece con contactos de tu estructura comercial, solicitudes a proveedores tuyos o publicaciones dirigidas a segmentos que coinciden con tu mercado. Esa documentación no requiere acceder a cuentas privadas ni a mensajes: se basa en información que el propio sujeto ha hecho pública.

Lo que el detective no puede hacer

Un detective no puede acceder a dispositivos, servidores ni cuentas de correo del exempleado. No puede intervenir comunicaciones. No puede entrar en instalaciones privadas. Si la prueba que necesitas implica saber qué correos envió desde su antigua cuenta corporativa o qué archivos copió antes de marcharse, eso corresponde al perito informático forense, no al detective.

El informe pericial del detective y su validez en juicio

El informe de investigación tiene que cumplir una estructura concreta para ser admitido y valorado en un procedimiento civil o laboral. Incluye la identificación del detective que suscribe la investigación, la descripción metodológica de las diligencias realizadas, la relación cronológica de hechos observados con su documentación gráfica y las conclusiones con declaración de veracidad.

En juicio, el detective puede ser citado a ratificar el informe y a responder preguntas de las partes. Esa ratificación refuerza el valor probatorio del documento. Para entender cómo se estructura ese proceso, puedes consultar el artículo sobre validez y ratificación del informe del detective en juicio.

Detective privado frente a perito informático forense

Son dos figuras con metodologías y habilitaciones distintas. El detective documenta comportamientos observables en el exterior: desplazamientos, contactos, actividad pública. El perito informático forense analiza rastros digitales en dispositivos y sistemas: archivos copiados, accesos no autorizados, registros de actividad en servidores.

En un caso de competencia desleal de un exempleado, es frecuente que ambas figuras trabajen en paralelo. El detective aporta la prueba del comportamiento exterior. El perito aporta la traza digital de que ese comportamiento se preparó desde dentro de la empresa, por ejemplo mediante una descarga masiva de archivos corporativos antes del cese. El abogado decide qué prueba es necesaria en función de los hechos concretos que hay que acreditar.

Cuándo contratar, qué aportar y qué plazos hay

Cuándo contratar a un detective

El momento adecuado es cuando la sospecha tiene base suficiente para orientar la investigación, pero antes de que el daño se consolide. Si esperas a que el exempleado haya captado ya a todos tus clientes, el detective puede documentar la situación, pero el daño habrá crecido. Si actúas sobre indicios muy difusos, la investigación puede no rendir resultados concluyentes.

En la práctica, con dos o tres hechos concretos ya tienes suficiente para una primera consulta: una reunión que te contó un cliente, una propuesta comercial que replica tu estructura de costes, una conexión en LinkedIn que no encaja. Esos tres datos son una base real, no especulativa.

Qué aportar al abogado

El detective genera la prueba del comportamiento observable. Pero el abogado necesita también el contrato de trabajo del exempleado, el pacto de no competencia si existe (con las condiciones pactadas y la compensación abonada), los contratos o facturas con los clientes afectados, y cualquier comunicación interna que demuestre que el trabajador tenía acceso a la información que ahora usa en tu contra.

La coordinación entre detective y abogado desde el principio evita duplicar esfuerzos y asegura que las diligencias sean útiles para el procedimiento concreto. En este artículo sobre la colaboración entre detective y abogado puedes ver cómo se estructura ese trabajo conjunto.

Plazos que marca la Ley de Competencia Desleal

La Ley 3/1991 de Competencia Desleal (artículo 35) fija un plazo de prescripción de un año desde que la acción pudo ejercitarse y el perjudicado supo quién realizó el acto, y en cualquier caso de tres años desde que terminó la conducta. Esos plazos afectan tanto a las acciones civiles como a la urgencia con la que hay que actuar para preservar pruebas antes de que desaparezcan.

Si existe un pacto de no competencia postcontractual, el plazo para reclamar su incumplimiento puede verse afectado también por la prescripción de las acciones derivadas del contrato laboral. El abogado laboralista o mercantilista debe precisar cuál aplica en cada caso concreto.

Antes de que la situación se consolide

Cada semana que pasa puede ser un cliente más que se marcha sin que quede rastro de por qué. La competencia desleal de un exempleado no suele dejar pruebas por sí sola: hay que documentarla mientras ocurre.

Si tienes dudas sobre si lo que describes encaja con lo que puede investigar un detective privado, puedes consultarnos sin compromiso. La primera consulta sirve para concretar si hay base para investigar y qué tipo de diligencias son las más adecuadas para tu situación.